Los primeros instantes de esta composición no pueden augurar nada que no sea bueno, como su desarrollo se encarga de confirmar momentos después, de una manera que acaba superando incluso las primeras expectativas creadas. Yo la siento como el flujo particular de una manera muy personal de interpretar desde el corazón una historia real. Confluyendo melodía y contexto de una manera muy convincente y con disposición al enarbolo. Erigida la profundidad de su ímpetu contenido con carácter de sincero himno sentimental.
martes, 27 de mayo de 2008
lunes, 26 de mayo de 2008
"American Beauty" (1.970) Grateful Dead
Uno de los discos a los que siempre acudo cuando necesito alguna fórmula revitalizante que pueda someter el tiempo, si quiera momentáneamente, paralizándolo.
Un disco que he hecho clásico a lo largo del tiempo desde una remota intimidad, pues ahí siempre he ido a buscarlo y desde ahí lo he traído una y otra vez. Un clásico que he llegado a hacer clásico de una manera totalmente personal, ajeno a connotaciones externas, a contextos y a lugares ocupados a lo largo de la historia… Siempre recuerdo su comienzo en el preciso instante en que sus primeras palabras vuelven a romperme un pasado del que una vez más renace un nuevo presente.
viernes, 23 de mayo de 2008
"Solera" (1.975) Solera
Por las generales características de mis discos para encontrar no es suficiente con buscar sino que hay que sacar a montones para luego, uno a uno ir identificando. Y durante este, esporádico proceso, más de un recuerdo, súbitamente reverdecido, presto y veloz acudió a mi mente, pues casi nunca desde el más opaco olvido, los indefinidos colores que contienen dichos discos suelen proceder. Y mucho menos, si, nada más averiguar de quién se trata sientes como únicamente se revela indolora e incolora chispeante palpitación sanguínea desde enclave estomacal ansiosa por emerger de euforizantes cápsulas como las que me gustaría presentar a continuación, papilas auditivas mediante. Pues eso mismo acabé de comprobar hace unos instantes (de hace ya algunos meses) al volver a dejar secuestrar mis sentidos, sin darme cuenta, por los mimbres que confeccionan la mayoría de unas canciones que, cada vez que las escuchas, las sientes acabadas de nacer.
jueves, 22 de mayo de 2008
"Send I little love token"/My sunken treassure" extraidos del álbum "Neptune" (2.008) de The Duke Spirit
Sí, en la segunda canción encontré la llave que me permitió entrar de esta manera en el comienzo de este comentario. Si no hubiera sido así, lo más probable es que hubiese tenido que trepar hasta la ventana de menor altura y desde allí observar el pequeño espacio dónde en base a sus limitadas características no hubiese tenido más remedio que encajar otro tipo de evanescentes pensamientos al transformarse en reducidas cajitas de pesado metal amarillo recubierto de óxido.
Pero lo que no hubiera pasado de un práctico archivo dónde guardar una efectiva muestra al servicio de un recopilatorio futuro se convirtió en un grato hallazgo, de grácil elocuencia que reverdeció las raíces con carácter retroactivo de una impresión que hacía ya varias composiciones había dictado esclarecedora sentencia.
"You can't fool me Dennis" extraído del álbum "Making dens" (2.008) de The Mistery Jets
Aparte de lo anteriormente no dicho pero sí al menos pensado, voy a hacer dos comentarios, incluso tres o quién sabe si probablemente el susodicho no alcanzará la entidad suficiente para ser considerado, al menos, uno.
Parece ser, a una larga serie de antecedentes me remito, que escuchar determinadas composiciones en el coche supone una criba mucho más rigurosa que suele rebajar el nivel cualitativo de éstas con respecto a su escucha en casa, pero no tumbado y a través de los auriculares, sino sentado, cara a la pantalla del ordenador y en muchas ocasiones de manera ansiosamente fugaz para dar así lugar sin demora a otras rápidas degustaciones. Lo que suena por unos momentos pletórico (incluso), a la segunda oportunidad y ya dentro del espacio productor de vistas cambiantes, pierde fuerza, sobretodo, esa capacidad de conmover tantos tipos de cimientos, instantes antes pesadamente aposentados, algunos en la inopia.
Y eso si nos atenemos a las más altas cotas de calidad, señaladas como altas muchas veces por comparación con el resto de tan someras medianías que completan el cancionero. No por qué en sí mismas atesoren tal altura de manera esencialmente independiente. En muchas ocasiones la comparsa o parte de ella, la que en la primera oportunidad pareció brillar con cierta lucidez en algún punto, suele quedar reducida a eso, precisamente, insulsa, indiferente, pobre comparsa o rezumante de esa desbordada energía puesta al servicio de levantar y posteriormente intentar enarbolar toda una declaración de principios, a saber, “el típico quiero y no puedo de apariencia fracasadamente esforzada”, “al que ni si quiera se le percibe esfuerzo alguno por fracasar mientras se ahoga en el inadmisible pozo de la indiferencia.”
Y quiero creer que la canción que abre este disco, con permiso del intro, es un buen ejemplo de lo suscrito al principio de la perorata, pues he de confesar que la sensación mediada la referencia ha dejado cierto poso gustativo aunque de aprecio papilar breve.
miércoles, 21 de mayo de 2008
Michelle Pecora "Era lei/La fiera dei sogni..."
Sirvan de humildísimo, sino pequeño homenaje, sí perenne recordatorio estas tambaleantes palabras, siempre enarbolando gaseoso poso de insurrección dirigido, por ejemplo, a quién en algún momento estuviera a punto de pisarlas, de arrebatarles la última escasez albergada.
La temible “expectativa confirmada” se cebó al principio con el resto, excluyéndolo, indiferencia ciega mediante, limitándolo a recluida lejanía. Se volvió a cebar con todo lo que no fuera la que percibí como el éxito exterior que seguirá delineando los cauces desde dónde desembocarán los siempre nuevos y erguidos (incluso erectos) brotes de emoción en mi mar-campo interior.
Pero de pronto empecé a sentir como cálidamente se me humedecían los pies con el reflejo luminoso de las veredas bañadas por el agua de tantos ríos agazapados, mientras navegaba por un mar ondulante de tierra sin esfuerzo aparente.
Y nuevas gotas de encanto descendieron desde dónde ni si quiera me había tomado la molestia de ver negrura.
lunes, 19 de mayo de 2008
Chango Nieto "Recuerdos Salteños", "Añoranzas".
Dos melodías cuyos rastros melódicos volví fácilmente a encontrar, pues desaparecieron en lo más profundo de mi sentimiento en calidad de inolvidables. Y que al volver a sonar renuevan con ímpetu desbocado mi interés por la tradición de donde nacieron y por el resto de canciones entre las cuales florecieron.