Entre Lou Reed, todo lo que conlleva, aires estructurales country y alguna salida de tono al respecto se va configurando un álbum que podría realojarse con cierta comodidad en una segunda escucha.
Con que aparente sencillez una composición country puede conseguir llegar tan lejos hacia dentro. Y volví a disfrutar con esa voz que llegando desde la lejanía intenta establecerse al menos en un digno segundo plano en paralelo a la principal dando la impresión que no lo consigue pero sí dejando constancia de sus ganas de participar, de secundar, de cantar, de hacer que brote de su voz de riachuelo torrente de sentimiento…
domingo, 27 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario