jueves, 22 de mayo de 2008

"You can't fool me Dennis" extraído del álbum "Making dens" (2.008) de The Mistery Jets

Aparte de lo anteriormente no dicho pero sí al menos pensado, voy a hacer dos comentarios, incluso tres o quién sabe si probablemente el susodicho no alcanzará la entidad suficiente para ser considerado, al menos, uno.
Parece ser, a una larga serie de antecedentes me remito, que escuchar determinadas composiciones en el coche supone una criba mucho más rigurosa que suele rebajar el nivel cualitativo de éstas con respecto a su escucha en casa, pero no tumbado y a través de los auriculares, sino sentado, cara a la pantalla del ordenador y en muchas ocasiones de manera ansiosamente fugaz para dar así lugar sin demora a otras rápidas degustaciones. Lo que suena por unos momentos pletórico (incluso), a la segunda oportunidad y ya dentro del espacio productor de vistas cambiantes, pierde fuerza, sobretodo, esa capacidad de conmover tantos tipos de cimientos, instantes antes pesadamente aposentados, algunos en la inopia.
Y eso si nos atenemos a las más altas cotas de calidad, señaladas como altas muchas veces por comparación con el resto de tan someras medianías que completan el cancionero. No por qué en sí mismas atesoren tal altura de manera esencialmente independiente. En muchas ocasiones la comparsa o parte de ella, la que en la primera oportunidad pareció brillar con cierta lucidez en algún punto, suele quedar reducida a eso, precisamente, insulsa, indiferente, pobre comparsa o rezumante de esa desbordada energía puesta al servicio de levantar y posteriormente intentar enarbolar toda una declaración de principios, a saber, “el típico quiero y no puedo de apariencia fracasadamente esforzada”, “al que ni si quiera se le percibe esfuerzo alguno por fracasar mientras se ahoga en el inadmisible pozo de la indiferencia.”
Y quiero creer que la canción que abre este disco, con permiso del intro, es un buen ejemplo de lo suscrito al principio de la perorata, pues he de confesar que la sensación mediada la referencia ha dejado cierto poso gustativo aunque de aprecio papilar breve.

No hay comentarios: